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32 años después Colombia recuerda la tragedia de Armero

Armero ahora es un campo santo donde miles de peregrinos procedentes de Bogotá, Ibagué, Medellín y otras ciudades, visitan para rendirles homenaje a las víctimas que dejo la tragedia. Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 14 de 2017 El 13 de noviembre de 1985, una avalancha de piedras y lodo que descendió del volcán Nevado del Ruiz, apagó las esperanzas y sueños de todo Armero. Aún con luz de día as condiciones del lugar hacían imposible las labores de rescate, el lodo hacía imposible caminar por muchos lugares y maquinaria esencial para el rescate era inutilizada, en muchas ocasiones encontraban extremidades de cuerpos que fueron amputadas por la fuerza de la corriente y el impacto en contra de estructuras como árboles, casas y autos, días después los cuerpos emergían por si solos en total estado de descomposición generando problemas de salud pública para los habitantes y cuerpos de rescate. El rostro de la tragedia También el país recuerda con amargura, el rostro inocente y dramático de Omaira Sánchez, la niña símbolo de esa tragedia, quien resultó atrapada en el fango y sus piernas aprisionadas por estructuras de concreto que no pudieron romperse. La agonía de Omayra, con el fango hasta el cuello, fue seguida por socorristas y periodistas, quienes escucharon de sus labios mensajes para su madre, como que tenía que salir de allí para hacer sus exámenes de fin de año y porque debía encontrar a su padre, a una tía y a un hermano menor. Es una especie de tumba y es de las más visitadas. Allí murió Omaira. Todos esos materiales arrasaron los 52 barrios y las 70 calles del pueblo, con sus árboles y animales de corral, es decir, borraron del mapa a Armero. Volcán en actividad Pero, lo peor es que la tragedia de Armero se puede repetir. Desde hace varios años, el volcán Nevado del Ruiz sigue en actividad.

Armero ahora es un campo santo donde miles de peregrinos procedentes de Bogotá, Ibagué, Medellín y otras ciudades, visitan para rendirles homenaje a las víctimas que dejo la tragedia.

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Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 14 de 2017

El 13 de noviembre de 1985, una avalancha de piedras y lodo que descendió del volcán Nevado del Ruiz, apagó las esperanzas y sueños de todo Armero. La tragedia había tocado al pueblo más próspero del Tolima.

Han pasado 32 años desde aquella noche que arrebato la vida de más de 25.000 víctimas que no pudieron escapar ante la imponente avalancha que enluto a Colombia y el mundo entero.

El volcán, llevaba meses arrojando cenizas y al momento de la desdicha expulsó gases, materiales y aires calientes que derritieron un casco de nieve, desatando la grave emergencia pues agua, piedras, escombros y lodo bajaron a unos 60 kilómetros por hora por el cauce del río Lagunilla.

Sobre las 11 de la noche de ese 13 de noviembre avalancha sepultó a quienes dormían en sus casas, no se salvó ni el alcalde de la época, Ramón Antonio ‘Moncho’ Rodríguez, a quien se le escuchaba repetir de forma frecuente que el volcán era una “bomba de tiempo”.

Al amanecer del día 14 de noviembre de 1985, el piloto de helicóptero que sobrevoló la zona no pudo ocultar su asombro cuando exclamó “Armero ya no existe; fue borrado del mapa”, en ese mismo instante inició una procesión de imágenes de los habitantes de Armero, semidesnudos, con pieles de color ceniza, untados de lodo de cabeza a pies que le dieron la vuelta al mundo.

La catástrofe se acentuó por la hora en que ocurrió, líneas de luz y telefónicas fueron derribadas, dejando a la localidad por varias horas en plena oscuridad e incomunicados, las pocas personas que lograron sobrevivir, fueron también las primeras en participar en las labores de rescate con la posibilidad de un nuevo evento. Aún con luz de día as condiciones del lugar hacían imposible las labores de rescate, el lodo hacía imposible caminar por muchos lugares y maquinaria esencial para el rescate era inutilizada, en muchas ocasiones encontraban extremidades de cuerpos que fueron amputadas por la fuerza de la corriente y el impacto en contra de estructuras…