Colombia

Exalumnos del Externado: en defensa de la autonomía

La Junta Directiva Nacional de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Externado de Colombia, ante los últimos acontecimientos de público conocimiento, considera necesario hacer el siguiente pronunciamiento: En la década de los 90 del siglo anterior, tras años de insistente lucha, se consolidó el esfuerzo de un grupo de connotados y representativos intelectuales y académicos colombianos -entre los cuales estaba Fernando Hinestrosa, rector de la Universidad Externado de Colombia-, al ver por fin consagrado en nuestro ordenamiento constitucional un principio esencial para las democracias modernas: el de la autonomía universitaria, finalmente plasmado en el artículo 69 de la entonces nueva Constitución Política, en los siguientes términos: “Art. Las universidades podrán darse sus directivas y regirse por sus propios estatutos, de acuerdo con la ley.” Ese principio, diría luego la Corte Constitucional colombiana al desarrollarlo, tiene como objetivo lograr que “el acceso a la formación académica de las personas tenga lugar dentro de un clima libre de interferencias del poder público tanto en el campo netamente académico como en la orientación ideológica, o en el manejo administrativo o financiero del ente educativo. La autonomía universitaria ha sido reconocida como uno de los pilares de los Estados democráticos,“pues sólo a través de ella las universidades pueden cumplir la misión y objetivos que le son propios y contribuir al avance y apropiación del conocimiento, el cual dejando de lado su condición de privilegio, se consolida como |se traduce en el reconocimiento que el Constituyente hizo de la libertad jurídica que tienen las instituciones de educación superior reconocidas como universidades, para autogobernarse y autodeterminarse en el marco de las limitaciones que el mismo ordenamiento superior y la ley les señalen”[2] (negrilla fuera de texto). Así entonces, se ha entendido que la autonomía se practica no sólo al interior del ente universitario (por ejemplo, mediante el pleno respeto del derecho a la libertad de cátedra, artículo 27 CP), sino que también se predica frente a terceros, especialmente al Estado y, más concretamente, al gobierno nacional, al poder legislativo y a la rama judicial. A partir de estas premisas es que se suscitan las distintas posturas expuestas en los últimos días por directivos, académicos y egresados de la Universidad Externado de Colombia, propias de los espacios en los que el disenso, la diferencia y la contradicción son esenciales, partiendo de la idea de que, como cualquier debate, natural en un escenario académico de arraigada vocación liberal, este deberá considerarse siempre con pleno respeto a su condición fundamental: la autonomía. Extenderlo a instancias diferentes desvirtúa su esencia y, sobre todo, de continuar, abriría el espacio a la interferencia del Estado, quien a través de sus instituciones podría entrometerse, afectando así el principio de autonomía y, por ende, el derecho de sus estamentos, estudiantes y profesores a autodeterminar libremente su propio gobierno. Proponer nuevos modelos de organización interna, reestructurar los órganos de gobierno, renovarlos, modificar los estatutos etc., es pertinente, pero ello debe provenir del seno de la Universidad, donde es propicia la expresión de inquietudes y la formulación de propuestas de toda la comunidad externadista, de la cual hacemos parte sus egresados; hacerlo acudiendo a la tutela del Estado es desconocer su característica esencial: la autonomía, y es también abrirle paso a la intromisión del Estado en la institución que, en guarda de su legitimidad, no tiene más alternativa que rechazar ese tipo de interferencias. Observamos con suma extrañeza que ante la inminencia de cumplirse los seis años del legítimo y estatutario período del rector se vienen a presentar propuestas que se habrían podido ventilar durante el transcurso de tantos años. En razón de lo expuesto, firmamos EDGARDO MAYA VILLAZÓN (Fdo) Presidente Facultad de Derecho Alejandro Beltrán (Fdo) Vicepresidente Facultad de Administración de Empresas Julio Medina (Fdo) Secretario Facultad de Derecho Diego Gutiérrez (Fdo) Tesorero Facultad de Contaduría Pública Jaime Duarte (Fdo) Vocal principal Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales Luis Orjuela (Fdo) Vocal principal Facultad de Contaduría Pública Adriana Zapata (Fdo) Vocal principal Facultad de Derecho Raúl Rodríguez (Fdo) Vocal principal Facultad de Comunicación Social – Periodismo Marco Gómez (Fdo) Vocal principal Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Wilber Jiménez (Fdo) Vocal principal Facultad de Economía Ernesto Rengifo (Fdo) Vocal principal Facultad de Derecho Carlos Manuel Lozano (Fdo) Vocal principal Facultad de Estudios de Patrimonio Cultural Gustavo Toro (Fdo) Vocal suplente Facultad de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras Wendy Díaz (Fdo) Vocal suplente Facultad de Comunicación Social – Periodismo Pablo Córdoba (Fdo) Vocal suplente Facultad de Derecho Karen Izquierdo (Fdo) Vocal suplente Facultad de Contaduría Pública Manuel Bernardo Pinilla (Fdo) Vocal suplente Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Patricia Guzmán (Fdo) Vocal suplente Facultad de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras Bogotá D.C., 9 de abril de 2018 [1] Corte Constitucional, Sentencia T-492 de 1992. La autonomía universitaria, entendida como la imposibilidad de que los poderes del Estado interfieran en los asuntos que atañen a cada ente universitario, ha sido desarrollada por nuestra Corte Constitucional en múltiples sentencias a lo largo de sus veintiséis años de existencia.

La Junta Directiva Nacional de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Externado de Colombia, ante los últimos acontecimientos de público conocimiento, considera necesario hacer el siguiente pronunciamiento: En la década de los 90 del siglo anterior, tras años de insistente lucha, se consolidó el esfuerzo de un grupo de connotados y representativos intelectuales y académicos colombianos -entre los cuales estaba Fernando Hinestrosa, rector de la Universidad Externado de Colombia-, al ver por fin consagrado en nuestro ordenamiento constitucional un principio esencial para las democracias modernas: el de la autonomía universitaria, finalmente plasmado en el artículo 69 de la entonces nueva Constitución Política, en los siguientes términos: “Art.
Las universidades podrán darse sus directivas y regirse por sus propios estatutos, de acuerdo con la ley.” Ese principio, diría luego la Corte Constitucional colombiana al desarrollarlo, tiene como objetivo lograr que “el acceso a la formación académica de las personas tenga lugar dentro de un clima libre de interferencias del poder público tanto en el campo netamente académico como en la orientación ideológica, o en el manejo administrativo o financiero del ente educativo.
La autonomía universitaria ha sido reconocida como uno de los pilares de los Estados democráticos,“pues sólo a través de ella las universidades pueden cumplir la misión y objetivos que le son propios y contribuir al avance y apropiación del conocimiento, el cual dejando de lado su condición de privilegio, se consolida como |se traduce en el reconocimiento que el Constituyente hizo de la libertad jurídica que tienen las instituciones de educación superior reconocidas como universidades, para autogobernarse y autodeterminarse en el marco de las limitaciones que el mismo ordenamiento superior y la ley les señalen”[2] (negrilla fuera de texto).
Así entonces, se ha entendido que la autonomía se practica no sólo al interior del ente universitario (por ejemplo, mediante el pleno respeto del derecho a la libertad de cátedra, artículo 27 CP), sino que también se predica frente a terceros, especialmente al Estado y, más concretamente, al gobierno nacional, al poder legislativo y a la rama judicial.
A partir de estas premisas es que se suscitan las distintas posturas expuestas en los últimos días por directivos, académicos y egresados de la Universidad Externado de Colombia, propias de los espacios en los que el disenso, la diferencia y la contradicción son esenciales, partiendo de la idea de que, como cualquier debate, natural en un escenario académico de arraigada vocación liberal, este deberá considerarse siempre con pleno respeto a su condición fundamental: la autonomía.
Extenderlo a instancias diferentes desvirtúa su esencia y, sobre todo, de continuar, abriría el espacio a la interferencia del Estado, quien a través de sus instituciones podría entrometerse, afectando así el principio de autonomía y, por ende, el derecho de sus estamentos, estudiantes y profesores a autodeterminar libremente su propio gobierno.
Proponer nuevos modelos de organización interna, reestructurar los órganos de gobierno, renovarlos, modificar los estatutos etc., es pertinente, pero ello debe provenir del seno de la Universidad, donde es propicia la expresión de inquietudes y la formulación de propuestas de toda la comunidad externadista, de la cual hacemos parte sus egresados; hacerlo acudiendo a la tutela del Estado es desconocer su característica esencial: la autonomía, y es también abrirle paso a la intromisión del Estado en la institución que, en guarda de su legitimidad, no tiene más alternativa que rechazar ese tipo de interferencias.
Observamos con suma extrañeza que ante la inminencia de cumplirse los seis años del legítimo y estatutario período del rector se vienen a presentar propuestas que se habrían podido ventilar durante el transcurso de tantos años.
En razón de lo expuesto, firmamos EDGARDO MAYA VILLAZÓN (Fdo) Presidente Facultad de Derecho Alejandro Beltrán (Fdo) Vicepresidente Facultad de Administración de Empresas Julio Medina (Fdo) Secretario Facultad de Derecho Diego Gutiérrez (Fdo) Tesorero Facultad de Contaduría Pública Jaime Duarte (Fdo) Vocal principal Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales Luis Orjuela (Fdo) Vocal principal Facultad de Contaduría Pública Adriana Zapata (Fdo) Vocal principal Facultad de Derecho Raúl Rodríguez (Fdo) Vocal principal Facultad de Comunicación Social – Periodismo Marco Gómez (Fdo) Vocal principal Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Wilber Jiménez (Fdo) Vocal principal Facultad de Economía Ernesto Rengifo (Fdo) Vocal principal Facultad de Derecho Carlos Manuel Lozano (Fdo) Vocal principal Facultad de Estudios de Patrimonio Cultural Gustavo Toro (Fdo) Vocal suplente Facultad de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras Wendy Díaz (Fdo) Vocal suplente Facultad de Comunicación Social – Periodismo Pablo Córdoba (Fdo) Vocal suplente Facultad de Derecho Karen Izquierdo (Fdo) Vocal suplente Facultad de Contaduría Pública Manuel Bernardo Pinilla (Fdo) Vocal suplente Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Patricia Guzmán (Fdo) Vocal suplente Facultad de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras Bogotá D.C., 9 de abril de 2018 [1] Corte Constitucional, Sentencia T-492 de 1992.
La autonomía universitaria, entendida como la imposibilidad de que los poderes del Estado interfieran en los asuntos que atañen a cada ente universitario, ha sido desarrollada por nuestra Corte Constitucional en múltiples sentencias a lo largo de sus veintiséis años de existencia.