Colombia

Impacto ambiental en La Lizama no fue grande: ONU

(Foto: Luisa Fernanda Ruiz / VANGUARDIA LIBERAL) Según los miembros de la misión de la ONU encargados de atender esta emergencia, el impacto ambiental generado por un derrame de petróleo en el pozo La Lizama, en marzo pasado, no fue “grande” en comparación con otros ocurridos en Colombia y América Latina. “Se reconoce que comparativamente con otros derrames de petróleo que se han presentado en la región, este fue un derrame muy pequeño (...) desde el punto de vista estrictamente ambiental, el nivel de impacto no fue grande”, afirmó Juan Carlos Bello, delegado de la oficina de Medio Ambiente de la ONU. No obstante, Luis Gilberto Murillo, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, aclaró que el informe entregado por el organismo solo hace una comparación con el volumen del crudo emanado. “Estas comparaciones están basadas en metodologías internacionales como la capacidad de carga de un ecosistema y los derrames, y ellos con ese ejercicio que hacen por todo el mundo determinaron que por los cerca de 500 barriles que se derramaron hubo un impacto medio en el ecosistema”, explicó Murillo, durante la entrega del balance de su gestión, que realizó ayer en el Jardín Botánico Eloy Valenzuela. Recuperación de la zona Según Murillo, el informe plantea un impacto visual alto. “Lo que han dicho es que estos ecosistemas tropicales tienen una capacidad alta de remediación, por eso consideran que con los trabajos de recuperación que se adelantan, se tendría un nivel de restauración en uno o dos años que permitirá que el propio ecosistema de Caño Muerto y la Lizama pueda volver a su estado natural, pero eso (al final) va a llevar cerca de 10 años”, agregó el jefe de la cartera de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Finalmente, Murillo señaló que el plan de contingencia implementado hace limpieza y descontamina esta zona, “son procesos de restauración y ahí la Anla ha venido coordinando muy juiciosamente y se ha trabajado con la dirección de Gestión de Riesgo y Desastre de la Gobernación de Santander”. Cabe destacar que el 27 de marzo la Anla ordenó el inicio de un proceso de sanción contra Ecopetrol por no haber “informado oportunamente” sobre el afloramiento de petróleo, por el que la compañía puede recibir una multa con base en la afectación ambiental causada.

(Foto: Luisa Fernanda Ruiz / VANGUARDIA LIBERAL) Según los miembros de la misión de la ONU encargados de atender esta emergencia, el impacto ambiental generado por un derrame de petróleo en el pozo La Lizama, en marzo pasado, no fue “grande” en comparación con otros ocurridos en Colombia y América Latina.
“Se reconoce que comparativamente con otros derrames de petróleo que se han presentado en la región, este fue un derrame muy pequeño (…) desde el punto de vista estrictamente ambiental, el nivel de impacto no fue grande”, afirmó Juan Carlos Bello, delegado de la oficina de Medio Ambiente de la ONU.
No obstante, Luis Gilberto Murillo, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, aclaró que el informe entregado por el organismo solo hace una comparación con el volumen del crudo emanado.
“Estas comparaciones están basadas en metodologías internacionales como la capacidad de carga de un ecosistema y los derrames, y ellos con ese ejercicio que hacen por todo el mundo determinaron que por los cerca de 500 barriles que se derramaron hubo un impacto medio en el ecosistema”, explicó Murillo, durante la entrega del balance de su gestión, que realizó ayer en el Jardín Botánico Eloy Valenzuela.
Recuperación de la zona Según Murillo, el informe plantea un impacto visual alto.
“Lo que han dicho es que estos ecosistemas tropicales tienen una capacidad alta de remediación, por eso consideran que con los trabajos de recuperación que se adelantan, se tendría un nivel de restauración en uno o dos años que permitirá que el propio ecosistema de Caño Muerto y la Lizama pueda volver a su estado natural, pero eso (al final) va a llevar cerca de 10 años”, agregó el jefe de la cartera de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Finalmente, Murillo señaló que el plan de contingencia implementado hace limpieza y descontamina esta zona, “son procesos de restauración y ahí la Anla ha venido coordinando muy juiciosamente y se ha trabajado con la dirección de Gestión de Riesgo y Desastre de la Gobernación de Santander”.
Cabe destacar que el 27 de marzo la Anla ordenó el inicio de un proceso de sanción contra Ecopetrol por no haber “informado oportunamente” sobre el afloramiento de petróleo, por el que la compañía puede recibir una multa con base en la afectación ambiental causada.