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La abogada también disparó: tenía pólvora en sus manos

El sicario no actuó solo. Los investigadores del doble crimen de un ciudadano mexicano y su hijo colombiano, asesinados la semana pasada en un departamento del barrio porteño de Belgrano, hallaron rastros de pólvora en las manos de la abogada detenida por el caso, lo que indica que la acusada pudo haber disparado un arma de fuego. Los peritos de Científica de la Policía de la Ciudad también hallaron restos de pólvora en las manos del menor de las víctimas, lo que abre un abanico de hipótesis sobre la mecánica con la que se produjeron los hechos. Las fuentes precisaron que el mismo día en que se cometió el doble crimen los expertos tomaron una muestra de las manos de la abogada Julieta Estefanía Bonanno (29) y del asesinado John Alexander Naged Aguilar (32) y que los resultados del barrido electrónico en ambos casos se conocieron en las últimas horas. En cuanto al menor de las víctimas, los investigadores sospechan que pudo haber manipulado el arma homicida en un forcejeo con quien disparó, pero tampoco descartan que él también haya disparado contra su o sus agresores. Es que en la escena del doble crimen no se halló ninguna pistola y se secuestraron tres vainas servidas, cuando padre e hijo presentaban un solo balazo cada uno. En esa línea, los pesquisas apuntan a un hombre “NN” que fue captado por las cámaras de seguridad instaladas en la entrada del edificio donde fue cometido el doble crimen. En tanto, los efectivos de la División Investigación de Delitos Violentos (ex Homicidios) de la Policía Federal Argentina (PFA) allanaron este martes, y por segunda vez, la casa de la imputada situada en Esperanza 1746 de la localidad bonaerense de Ituzaingó. Además, los pesquisas hallaron en la vivienda un papel manuscrito con la leyenda “Naged Ramírez muerto” y secuestraron nueve teléfonos celulares, blísters de tarjetas SIM, tres discos rígidos, seis pendrives, tres notebooks, una tablet y dos GPS. Los detectives también encontraron 4.000 dólares, 30.000 pesos, 500 pesos mexicanos, 387 reales, 50 gramos de cogollos de marihuana y siete cajas con distintos expedientes judiciales.

El sicario no actuó solo.
Los investigadores del doble crimen de un ciudadano mexicano y su hijo colombiano, asesinados la semana pasada en un departamento del barrio porteño de Belgrano, hallaron rastros de pólvora en las manos de la abogada detenida por el caso, lo que indica que la acusada pudo haber disparado un arma de fuego.
Los peritos de Científica de la Policía de la Ciudad también hallaron restos de pólvora en las manos del menor de las víctimas, lo que abre un abanico de hipótesis sobre la mecánica con la que se produjeron los hechos.
Las fuentes precisaron que el mismo día en que se cometió el doble crimen los expertos tomaron una muestra de las manos de la abogada Julieta Estefanía Bonanno (29) y del asesinado John Alexander Naged Aguilar (32) y que los resultados del barrido electrónico en ambos casos se conocieron en las últimas horas.
En cuanto al menor de las víctimas, los investigadores sospechan que pudo haber manipulado el arma homicida en un forcejeo con quien disparó, pero tampoco descartan que él también haya disparado contra su o sus agresores.
Es que en la escena del doble crimen no se halló ninguna pistola y se secuestraron tres vainas servidas, cuando padre e hijo presentaban un solo balazo cada uno.
En esa línea, los pesquisas apuntan a un hombre “NN” que fue captado por las cámaras de seguridad instaladas en la entrada del edificio donde fue cometido el doble crimen.
En tanto, los efectivos de la División Investigación de Delitos Violentos (ex Homicidios) de la Policía Federal Argentina (PFA) allanaron este martes, y por segunda vez, la casa de la imputada situada en Esperanza 1746 de la localidad bonaerense de Ituzaingó.
Además, los pesquisas hallaron en la vivienda un papel manuscrito con la leyenda “Naged Ramírez muerto” y secuestraron nueve teléfonos celulares, blísters de tarjetas SIM, tres discos rígidos, seis pendrives, tres notebooks, una tablet y dos GPS.
Los detectives también encontraron 4.000 dólares, 30.000 pesos, 500 pesos mexicanos, 387 reales, 50 gramos de cogollos de marihuana y siete cajas con distintos expedientes judiciales.