Argentina

Macri se acerca al peronismo dialoguista de la Provincia y cruje Cambiemos

El acuerdo que barajan en el gobierno incluye el desembarco de todo el peronismo no kirchnerista, la integración del gabinete con dirigentes de primera línea y hasta algunos se animan a adelantar fórmulas conjuntas para el 2019, como garantía de triunfo y gobernabilidad en un escenario de malhumor social creciente por la situación económica. El primer obstáculo que se presenta ante la posibilidad de ampliar la Alianza Cambiemos es la rígida posición de Elisa Carrió y la Coalición Cívica, sin dudas la más "gorila" de los integrantes del oficialismo, que habría sido anoticiada de los futuros acuerdo con el Frente Renovador en el último encuentro que mantuvo con el presidente. Allí mismo la chaqueña habría planteado un escenario de ruptura inmediata si el ex intendente de Tigre se suma al gobierno o si se empieza a tejer algún tipo de alianza electoral con su espacio de cara al 2019. En la evaluación política que hicieron en la mesa chica del macrismo la balanza se inclinó por el lado del acuerdo, y consideran que Carrió ya le aportó a Cambiemos todos lo que le podía aportar y hasta ven como positiva una ruptura con la Coalición Cívica por las posiciones extremas, muchas veces ridículas que representa su líder. Si se confirman las versiones, el salteño Juan Manuel Urtubey podría desembarcar antes de fin de mes en la jefatura de Gabinete desplazando al golpeadísimo Marcos Peña, en tanto que en la provincia de Buenos Aires, la principal figura del acuerdo sería el intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, que cuenta con el apoyo del PJ oficial que conduce formalmente Gustavo Menéndez. El premio mayor lo sacaría Massa, ya que en el marco de un acuerdo amplio podría ser el compañero de fórmula de Macri para disputar su reelección el año que viene, manteniendo al salteño en la jefatura de Gabinete y sumando a otros gobernadores peronistas al gabinete. En paralelo, la posición más compleja es la que enfrenta María Eugenia Vidal, porque mientras que su equipo ya trabaja por una candidatura nacional, los líderes del PRO a nivel dudan de la conveniencia incluso de que sea postulante a reelegir en su cargo. La lectura que hacen en Nación es que la incipiente caída en la imagen de la gobernadora podría profundizarse en los próximos días si la situación económica no mejora, por lo que un recambio sería positivo en territorio bonaerense. Insaurralde podría ocupar el número 1 en la lista del neo-Cambiemos, aunque en este caso, la decisión aún no está tomada. Lo que sí está claro es que el objetivo principal es lograr la reelección de Macri, aunque que ese proceso se deban sacrificar dirigentes como Carrió y Vidal, y negociar algunos cambios en las políticas económicas, como las que propone Massa para aplacar los efectos de la crisis en el bolsillo de los argentinos.

El acuerdo que barajan en el gobierno incluye el desembarco de todo el peronismo no kirchnerista, la integración del gabinete con dirigentes de primera línea y hasta algunos se animan a adelantar fórmulas conjuntas para el 2019, como garantía de triunfo y gobernabilidad en un escenario de malhumor social creciente por la situación económica.
El primer obstáculo que se presenta ante la posibilidad de ampliar la Alianza Cambiemos es la rígida posición de Elisa Carrió y la Coalición Cívica, sin dudas la más “gorila” de los integrantes del oficialismo, que habría sido anoticiada de los futuros acuerdo con el Frente Renovador en el último encuentro que mantuvo con el presidente.
Allí mismo la chaqueña habría planteado un escenario de ruptura inmediata si el ex intendente de Tigre se suma al gobierno o si se empieza a tejer algún tipo de alianza electoral con su espacio de cara al 2019.
En la evaluación política que hicieron en la mesa chica del macrismo la balanza se inclinó por el lado del acuerdo, y consideran que Carrió ya le aportó a Cambiemos todos lo que le podía aportar y hasta ven como positiva una ruptura con la Coalición Cívica por las posiciones extremas, muchas veces ridículas que representa su líder.
Si se confirman las versiones, el salteño Juan Manuel Urtubey podría desembarcar antes de fin de mes en la jefatura de Gabinete desplazando al golpeadísimo Marcos Peña, en tanto que en la provincia de Buenos Aires, la principal figura del acuerdo sería el intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, que cuenta con el apoyo del PJ oficial que conduce formalmente Gustavo Menéndez.
El premio mayor lo sacaría Massa, ya que en el marco de un acuerdo amplio podría ser el compañero de fórmula de Macri para disputar su reelección el año que viene, manteniendo al salteño en la jefatura de Gabinete y sumando a otros gobernadores peronistas al gabinete.
En paralelo, la posición más compleja es la que enfrenta María Eugenia Vidal, porque mientras que su equipo ya trabaja por una candidatura nacional, los líderes del PRO a nivel dudan de la conveniencia incluso de que sea postulante a reelegir en su cargo.
La lectura que hacen en Nación es que la incipiente caída en la imagen de la gobernadora podría profundizarse en los próximos días si la situación económica no mejora, por lo que un recambio sería positivo en territorio bonaerense.
Insaurralde podría ocupar el número 1 en la lista del neo-Cambiemos, aunque en este caso, la decisión aún no está tomada.
Lo que sí está claro es que el objetivo principal es lograr la reelección de Macri, aunque que ese proceso se deban sacrificar dirigentes como Carrió y Vidal, y negociar algunos cambios en las políticas económicas, como las que propone Massa para aplacar los efectos de la crisis en el bolsillo de los argentinos.