Venezuela

Otro sacerdote muere en Venezuela por escasez de medicinas

Hay quienes quieren ocultar la realidad, pero ustedes son testigos de cómo un sacerdote es víctima un mal sistema de gobierno”, dijo el Obispo durante la Misa de exequias celebrada en la Basílica de San Antonio del Táchira el sábado. “Los sacerdotes somos pueblo y sufrimos los mismos dolores del pueblo”, dijo Mons. El P. José Luis Jaimes no es el primer sacerdote que muere en Venezuela por falta de medicinas. En abril de 2017, el P. José Luis Arismendi, de 35 años, murió en el Hospital Universitario de Los Andes, donde no tenían los medicamentos que necesitaba. La falta de medicinas ha provocado también el rebrote de la difteria y el incremento de casos de sarampión y malaria, enfermedades que estaban casi erradicadas en Venezuela. “La difteria en Venezuela no se presentaba desde el año 1992”, dijo a EFE la especialista en enfermedades infecciosas Ana Carvajal, miembro de la Red Defendamos la Epidemiología, una ONG que informó de su reaparición en 2016. Se calcula que hay unos 450 casos. En una nota publicada el 7 de abril, el diario colombiano El Tiempo señaló que “la principal causa del regreso de estas enfermedades, además de la pobreza, es la drástica reducción en la importación de las vacunas con las que pueden prevenirse”. “Tenemos al país en emergencia compleja, tenemos cuatro años en esto. Tener epidemias era el mínimo resultado lógico”, denuncia Oletta, cuya organización ya ha emitido varias alertas sobre la crisis sanitaria en el país.

Hay quienes quieren ocultar la realidad, pero ustedes son testigos de cómo un sacerdote es víctima un mal sistema de gobierno”, dijo el Obispo durante la Misa de exequias celebrada en la Basílica de San Antonio del Táchira el sábado.
“Los sacerdotes somos pueblo y sufrimos los mismos dolores del pueblo”, dijo Mons.
El P. José Luis Jaimes no es el primer sacerdote que muere en Venezuela por falta de medicinas.
En abril de 2017, el P. José Luis Arismendi, de 35 años, murió en el Hospital Universitario de Los Andes, donde no tenían los medicamentos que necesitaba.
La falta de medicinas ha provocado también el rebrote de la difteria y el incremento de casos de sarampión y malaria, enfermedades que estaban casi erradicadas en Venezuela.
“La difteria en Venezuela no se presentaba desde el año 1992”, dijo a EFE la especialista en enfermedades infecciosas Ana Carvajal, miembro de la Red Defendamos la Epidemiología, una ONG que informó de su reaparición en 2016.
Se calcula que hay unos 450 casos.
En una nota publicada el 7 de abril, el diario colombiano El Tiempo señaló que “la principal causa del regreso de estas enfermedades, además de la pobreza, es la drástica reducción en la importación de las vacunas con las que pueden prevenirse”.
“Tenemos al país en emergencia compleja, tenemos cuatro años en esto.
Tener epidemias era el mínimo resultado lógico”, denuncia Oletta, cuya organización ya ha emitido varias alertas sobre la crisis sanitaria en el país.