Chile

Papa pide perdón a fieles chilenos de Osorno por haberlos “herido y ofendido”

El arzobispo maltés Charles Scicluna, enviado especial del papa Francisco a Chile, pidió hoy perdón en nombre del sumo pontífice a los fieles de la diócesis de Osorno "por haberles herido y ofendido profundamente" al defender al obispo Juan Barros, acusado de encubrir abusos sexuales. La Iglesia anunció esta misa, la última actividad en Osorno de los dos enviados papales, como una acción de reparación y reconciliación en esa diócesis, donde la comunidad católica está dividida en torno a la figura de Juan Barros. El obispo, que fue cesado como jefe de la Iglesia en Osorno el lunes pasado por el pontífice, contó durante años con el respaldo papal pese a que víctimas de abusos sexuales cometidos por el sacerdote Fernando Karadima acusaban a Barros de encubrir esos hechos. La eucaristía de este domingo fue oficiada por el obispo Jorge Concha, designado por el papa administrador apostólico en Osorno tras la salida de Barros, y los dos enviados del pontífice, el arzobispo Scicluna y el sacerdote español Jordi Bertomeu. "Hay formas de hacer iglesia que se deben cambiar y que hay tareas a las que no podemos renunciar", dijo. La misa contó con la presencia de varias comunidades de fieles que durante los últimos años se habían marginado de las actividades de la Iglesia como señal de protesta contra la presencia de Barros en la ciudad. "Hemos decidido dar un paso y, luego de tres años, ingresar a nuestro templo catedral y participar en la Santa Misa en el Día del Señor", dijo a medios locales Mario Vargas, portavoz de los Laicos Organizados de Osorno. Otras agrupaciones han defendido a Barros de las denuncias de encubrimiento de abusos y pedían investigaciones más profundas antes de que el papa aceptara su renuncia a la diócesis de Osorno. Al culminar su visita en Osorno, Scicluna difundió un comunicado en el que afirmó que percibió "el deseo de una gran mayoría de una reconciliación verdadera", aunque admitió que esta no se logra "con una misión de pocos días". Scicluna y Bertomeu regresarán hoy a Santiago, donde seguirán con su agenda de reuniones y encuentros hasta el martes, cuando viajarán de vuelta a Roma.

El arzobispo maltés Charles Scicluna, enviado especial del papa Francisco a Chile, pidió hoy perdón en nombre del sumo pontífice a los fieles de la diócesis de Osorno “por haberles herido y ofendido profundamente” al defender al obispo Juan Barros, acusado de encubrir abusos sexuales.
La Iglesia anunció esta misa, la última actividad en Osorno de los dos enviados papales, como una acción de reparación y reconciliación en esa diócesis, donde la comunidad católica está dividida en torno a la figura de Juan Barros.
El obispo, que fue cesado como jefe de la Iglesia en Osorno el lunes pasado por el pontífice, contó durante años con el respaldo papal pese a que víctimas de abusos sexuales cometidos por el sacerdote Fernando Karadima acusaban a Barros de encubrir esos hechos.
La eucaristía de este domingo fue oficiada por el obispo Jorge Concha, designado por el papa administrador apostólico en Osorno tras la salida de Barros, y los dos enviados del pontífice, el arzobispo Scicluna y el sacerdote español Jordi Bertomeu. “Hay formas de hacer iglesia que se deben cambiar y que hay tareas a las que no podemos renunciar”, dijo.
La misa contó con la presencia de varias comunidades de fieles que durante los últimos años se habían marginado de las actividades de la Iglesia como señal de protesta contra la presencia de Barros en la ciudad. “Hemos decidido dar un paso y, luego de tres años, ingresar a nuestro templo catedral y participar en la Santa Misa en el Día del Señor”, dijo a medios locales Mario Vargas, portavoz de los Laicos Organizados de Osorno.
Otras agrupaciones han defendido a Barros de las denuncias de encubrimiento de abusos y pedían investigaciones más profundas antes de que el papa aceptara su renuncia a la diócesis de Osorno.
Al culminar su visita en Osorno, Scicluna difundió un comunicado en el que afirmó que percibió “el deseo de una gran mayoría de una reconciliación verdadera”, aunque admitió que esta no se logra “con una misión de pocos días”.
Scicluna y Bertomeu regresarán hoy a Santiago, donde seguirán con su agenda de reuniones y encuentros hasta el martes, cuando viajarán de vuelta a Roma.