Argentina

Poderes “truchos”, el modus operandi de las escribanas

Con este “papel” se iniciaba un círculo ilegal donde la propiedad, ya a nombre de uno de los integrantes de la “sociedad”, era puesta en venta y llegado el comprador, después del pago estipulado, ya inscripta en el Registro y entregada. Ellos fueron identificados como Carina Lazo, con un poder post mortem; Ester Villafañe, que se presentaba como apoderada (con un poder apócrifo); José Benegas, que aparece como comprador de un inmueble de la calle Clark, en Ciudad; Rolando Barboza, que también aparece como apoderado (con otro poder trucho); Daiana López, que trabajaba en la escribanía de Módica y que además se presentó como compradora de una propiedad; y Ramón Fernández, que trabajó como obrero y después apareció como apoderado, también con un poder falso. Pero los asientos en el Registro no se corresponden con las copias de los poderes. Una de ellas salió a defenderse: “No estafé a nadie” Claudia Módica niega ser parte de una asociación ilícita y asegura que nunca tuvo problemas con su matrícula. La escribana Claudia Módica es una de las señaladas por la fiscal Susana Muscianisi de integrar una asociación ilícita junto a Marcelo Rabel Cantos y Andrea Marún. Hace 19 años que soy escribana y nunca me pasó algo así”. Con respecto a los supuestos problemas con su matrícula en 2014, la escribana lo negó: “Nunca estuve inhabilitada. Qué dijo su abogado Por su parte, su abogado defensor, Gustavo Díaz Ruggero, (que hasta ayer no había tomado contacto con el expediente), en una entrevista con Canal 7 señaló: “El lunes, personal de Investigaciones junto a personal notarial allanan el domicilio de la señora Módica para secuestrar documentación, que ya se la habían pedido en algunas oportunidades y ella por una cuestión de ‘quedada’ no la había entregado”. Reafirmando que “la señora Módica es una profesional escribana, tiene su matrícula”, la despegó de las estafas y de la falsificación de de los poderes: “Venían personas con poderes de disposición y le decían a la escribana que ellos eran mandatarios y necesitaban vender una propiedad. La escribana asistía al Registro de Mandato para ver si el poder estaba inscripto y una vez que lo certificaba, otorgaba las escrituras traslativas de dominio respecto de esa propiedad.

Con este “papel” se iniciaba un círculo ilegal donde la propiedad, ya a nombre de uno de los integrantes de la “sociedad”, era puesta en venta y llegado el comprador, después del pago estipulado, ya inscripta en el Registro y entregada.
Ellos fueron identificados como Carina Lazo, con un poder post mortem; Ester Villafañe, que se presentaba como apoderada (con un poder apócrifo); José Benegas, que aparece como comprador de un inmueble de la calle Clark, en Ciudad; Rolando Barboza, que también aparece como apoderado (con otro poder trucho); Daiana López, que trabajaba en la escribanía de Módica y que además se presentó como compradora de una propiedad; y Ramón Fernández, que trabajó como obrero y después apareció como apoderado, también con un poder falso.
Pero los asientos en el Registro no se corresponden con las copias de los poderes.
Una de ellas salió a defenderse: “No estafé a nadie” Claudia Módica niega ser parte de una asociación ilícita y asegura que nunca tuvo problemas con su matrícula.
La escribana Claudia Módica es una de las señaladas por la fiscal Susana Muscianisi de integrar una asociación ilícita junto a Marcelo Rabel Cantos y Andrea Marún.
Hace 19 años que soy escribana y nunca me pasó algo así”.
Con respecto a los supuestos problemas con su matrícula en 2014, la escribana lo negó: “Nunca estuve inhabilitada.
Qué dijo su abogado Por su parte, su abogado defensor, Gustavo Díaz Ruggero, (que hasta ayer no había tomado contacto con el expediente), en una entrevista con Canal 7 señaló: “El lunes, personal de Investigaciones junto a personal notarial allanan el domicilio de la señora Módica para secuestrar documentación, que ya se la habían pedido en algunas oportunidades y ella por una cuestión de ‘quedada’ no la había entregado”.
Reafirmando que “la señora Módica es una profesional escribana, tiene su matrícula”, la despegó de las estafas y de la falsificación de de los poderes: “Venían personas con poderes de disposición y le decían a la escribana que ellos eran mandatarios y necesitaban vender una propiedad.
La escribana asistía al Registro de Mandato para ver si el poder estaba inscripto y una vez que lo certificaba, otorgaba las escrituras traslativas de dominio respecto de esa propiedad.