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Tragedia de la avioneta: los cinco amigos serán despedidos juntos

Allí vivían los cinco amigos que el domingo murieron al estrellarse con su avioneta entre Buenos Aires y La Pampa. Juntos habían salido a disfrutar de un fin de semana de descanso. Finalmente, en la noche del lunes, mientras se esperaban que concluyeran las autopsias, los familiares confirmaron que los cinco cuerpos serán velados entre las 6 de la mañana y las 12 del mediodía en el templo ubicado en el centro de la ciudad. Los cincos amigos habían salido el viernes hacia Mendoza, a pasar el fin de semana en una cabaña que alquilaron en San Rafael. Con él viajaban sus amigos Pedro Siches, Mauricio Balbi, Juan Ignacio Otegui y Mariano Guyot. Tenían entre 37 y 42 años y algunos se conocían desde la infancia compartida en el colegio San José, Otros se fueron sumando con el paso de los años, hasta afianzar la amistad. Solían salir con la avioneta de viaje: éste era sólo uno más. El domingo emprendían el regreso desde el Cañón del Atuel, en Mendoza, pero el destino no era San Vicente sino Tandil, donde la familia de Cantó tiene una propiedad. Según trascendió, los problemas se habría dado cuando el Piper volaba a velocidad crucero. Una de las hipótesis es que la nave habría rozado una loma, luego carreteó en una sembrado de maíz en territorio pampeano y terminó chocando contra un borde de tierra.

Allí vivían los cinco amigos que el domingo murieron al estrellarse con su avioneta entre Buenos Aires y La Pampa.
Juntos habían salido a disfrutar de un fin de semana de descanso.
Finalmente, en la noche del lunes, mientras se esperaban que concluyeran las autopsias, los familiares confirmaron que los cinco cuerpos serán velados entre las 6 de la mañana y las 12 del mediodía en el templo ubicado en el centro de la ciudad.
Los cincos amigos habían salido el viernes hacia Mendoza, a pasar el fin de semana en una cabaña que alquilaron en San Rafael.
Con él viajaban sus amigos Pedro Siches, Mauricio Balbi, Juan Ignacio Otegui y Mariano Guyot.
Tenían entre 37 y 42 años y algunos se conocían desde la infancia compartida en el colegio San José, Otros se fueron sumando con el paso de los años, hasta afianzar la amistad.
Solían salir con la avioneta de viaje: éste era sólo uno más.
El domingo emprendían el regreso desde el Cañón del Atuel, en Mendoza, pero el destino no era San Vicente sino Tandil, donde la familia de Cantó tiene una propiedad.
Según trascendió, los problemas se habría dado cuando el Piper volaba a velocidad crucero.
Una de las hipótesis es que la nave habría rozado una loma, luego carreteó en una sembrado de maíz en territorio pampeano y terminó chocando contra un borde de tierra.