Chile

Académico Álvaro Ramis y su balance del gobierno de Bachelet: “Lo judicial es lo más vergonzoso”

Ramis plantea que una de las trampas fue asumir que el proyecto político tendría las mayorías parlamentarias para implementar un programa, lo que en la práctica no ocurrió. El académico profundiza en esta idea explicando que “la gente participó en muchos de esos procesos -por ejemplo, el constituyente, la movilización por el aborto de tres causales, el tema educacional-, pero a pesar de la participación formal, el resultado no se condice con lo que se anhelaba”. Eso es lo más grave”. El proyecto se hizo sobre el borrador de la actual Constitución. ¿Y los aspectos en los que quedó en deuda? Creo que sobre el programa en sí había la esperanza de que se pudiera cumplir en la mayoría. Los avances sectoriales no se pueden negar, sobre todo en la micro política, en subsecretarías; lo que implementan los ministros en muchas áreas, fueron pequeños giros en las políticas sectoriales, pero en la macro política, a pesar del discurso, que fue diferente, quedó en deuda. No los logró seducir, como sí lo hizo Lagos, eso está claro. Se cierran causas, y entiendo que lo judicial es lo más vergonzoso, como lo último de la entrega de la notaría a uno de los involucrados en Caval… este ejercicio de destruir a los fiscales, de hacer el desmonte de lo bueno que se había avanzado en el poder judicial, eso es muy triste y grave. Otro factor fue la emergencia del Frente Amplio, que quebró su posibilidad de copar el electorado… Y también las debilidades de Alejandro Guillier como candidato: no tenía claridad de por dónde orientarse, la mitad de la campaña habló contra el gobierno y no lo defendía.

Ramis plantea que una de las trampas fue asumir que el proyecto político tendría las mayorías parlamentarias para implementar un programa, lo que en la práctica no ocurrió.
El académico profundiza en esta idea explicando que “la gente participó en muchos de esos procesos -por ejemplo, el constituyente, la movilización por el aborto de tres causales, el tema educacional-, pero a pesar de la participación formal, el resultado no se condice con lo que se anhelaba”.
Eso es lo más grave”.
El proyecto se hizo sobre el borrador de la actual Constitución.
¿Y los aspectos en los que quedó en deuda?
Creo que sobre el programa en sí había la esperanza de que se pudiera cumplir en la mayoría.
Los avances sectoriales no se pueden negar, sobre todo en la micro política, en subsecretarías; lo que implementan los ministros en muchas áreas, fueron pequeños giros en las políticas sectoriales, pero en la macro política, a pesar del discurso, que fue diferente, quedó en deuda.
No los logró seducir, como sí lo hizo Lagos, eso está claro.
Se cierran causas, y entiendo que lo judicial es lo más vergonzoso, como lo último de la entrega de la notaría a uno de los involucrados en Caval… este ejercicio de destruir a los fiscales, de hacer el desmonte de lo bueno que se había avanzado en el poder judicial, eso es muy triste y grave.
Otro factor fue la emergencia del Frente Amplio, que quebró su posibilidad de copar el electorado… Y también las debilidades de Alejandro Guillier como candidato: no tenía claridad de por dónde orientarse, la mitad de la campaña habló contra el gobierno y no lo defendía.