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Desde el Gobierno le contestaron a Barrionuevo: “No nos impacta en lo más mínimo”

La nueva provocación del líder gastronómico Luis Barrionuevo, que anoche recordó que "Alfonsín y De la Rúa atacaron a los sindicatos y no terminaron sus mandatos" fue respondida por dos ministros del Gobierno nacional. El de Trabajo, Jorge Triaca, calificó la frase como "desafortunada" y aseguró que "no nos impacta en lo más mínimo". Y el de Interior, Rogelio Frigerio, fue por esta última línea y dijo que "no le dimos importancia". Barrionuevo, uno de los tres referentes que están por encima de la cúpula formal de la CGT, junto con el camionero Hugo Moyano y el metalúrgico Antonio Caló, primero buscó despegar al grueso del sindicalismo de los ostensibles casos de corrupción que llevaron preso, por ejemplo, al líder del SOEME, Marcelo Balcedo, detenido en una chacra de lujo cerca de Punta del Este con plata, armas y autos de alta gama en su poder. Pero luego fue un paso más allá y advirtió al Gobierno que conduce Mauricio Macri: "Nadie orina agua bendita. "El Gobierno no encuentra el rumbo, privilegia la timba financiera y no vienen las inversiones. Que se hagan cargo y que no nos ataquen a nosotros. Luego, buscó minimizarla. "No nos impacta en lo más mínimo", señaló e insistió en que el debate con los gremios debe centrarse en ver cómo generar trabajo y resolver el problema de los más de 4,5 millones de empleados en negro. "No le dimos importancia a esa declaración.

La nueva provocación del líder gastronómico Luis Barrionuevo, que anoche recordó que “Alfonsín y De la Rúa atacaron a los sindicatos y no terminaron sus mandatos” fue respondida por dos ministros del Gobierno nacional.
El de Trabajo, Jorge Triaca, calificó la frase como “desafortunada” y aseguró que “no nos impacta en lo más mínimo”.
Y el de Interior, Rogelio Frigerio, fue por esta última línea y dijo que “no le dimos importancia”.
Barrionuevo, uno de los tres referentes que están por encima de la cúpula formal de la CGT, junto con el camionero Hugo Moyano y el metalúrgico Antonio Caló, primero buscó despegar al grueso del sindicalismo de los ostensibles casos de corrupción que llevaron preso, por ejemplo, al líder del SOEME, Marcelo Balcedo, detenido en una chacra de lujo cerca de Punta del Este con plata, armas y autos de alta gama en su poder.
Pero luego fue un paso más allá y advirtió al Gobierno que conduce Mauricio Macri: “Nadie orina agua bendita. “El Gobierno no encuentra el rumbo, privilegia la timba financiera y no vienen las inversiones.
Que se hagan cargo y que no nos ataquen a nosotros.
Luego, buscó minimizarla. “No nos impacta en lo más mínimo”, señaló e insistió en que el debate con los gremios debe centrarse en ver cómo generar trabajo y resolver el problema de los más de 4,5 millones de empleados en negro. “No le dimos importancia a esa declaración.