Argentina

El crudo testimonio de las catequistas que acusan de abuso a un cura de San Isidro

Fui a hablar con él de abuso y salí abusada prácticamente". Junto a su denuncia hay otros dos acusaciones más en su contra. A fines de noviembre, la justicia penal de San Isidro imputó a Koessler por abuso sexual agravado contra las tres mujeres catequistas de 74, 62 y 39 años. Los ataques, de acuerdo a la denuncia, ocurrieron en el despacho del sacerdote en la Parroquia San José, de ese municipio bonaerense, entre finales de 2014 y agosto de 2015, informó Télam.​ Nidia continuó su relato: "Yo tengo abuso de niña, entonces para mí era el doble de doloroso lo que me había enterado. La respuesta de él (en referencia Koessler) fue: 'Lamentablemente, es una estadística. "Y empezó a acercar la cara cada vez más a mi boca a su boca, y cuando sentí como que me iba a dar un beso, no sé cómo, si fue para abajo que me salí o lo empujé. Ahora no voy más a la Iglesia. El plazo para esa solicitud vence el próximo 28 de diciembre", dijo a Télam Laura Zyseskind, a cargo de la Fiscalía de Violencia de Género de San Isidro, donde se radicó la denuncia. Koessler, de 62 años, vive en el Hogar Marín desde que fue desplazado de su cargo en la parroquia San José a raíz de las acusaciones. Respuesta del Obispado de San Isidro Con un comunicado titulado "Aclaración de la situación del sacerdote Mario Koessler", fechado el 29 de noviembre pasado, la Iglesia se refirió a las denuncias de abuso contra Koessler.

Fui a hablar con él de abuso y salí abusada prácticamente”.
Junto a su denuncia hay otros dos acusaciones más en su contra.
A fines de noviembre, la justicia penal de San Isidro imputó a Koessler por abuso sexual agravado contra las tres mujeres catequistas de 74, 62 y 39 años.
Los ataques, de acuerdo a la denuncia, ocurrieron en el despacho del sacerdote en la Parroquia San José, de ese municipio bonaerense, entre finales de 2014 y agosto de 2015, informó Télam.​ Nidia continuó su relato: “Yo tengo abuso de niña, entonces para mí era el doble de doloroso lo que me había enterado.
La respuesta de él (en referencia Koessler) fue: ‘Lamentablemente, es una estadística. “Y empezó a acercar la cara cada vez más a mi boca a su boca, y cuando sentí como que me iba a dar un beso, no sé cómo, si fue para abajo que me salí o lo empujé.
Ahora no voy más a la Iglesia.
El plazo para esa solicitud vence el próximo 28 de diciembre”, dijo a Télam Laura Zyseskind, a cargo de la Fiscalía de Violencia de Género de San Isidro, donde se radicó la denuncia.
Koessler, de 62 años, vive en el Hogar Marín desde que fue desplazado de su cargo en la parroquia San José a raíz de las acusaciones.
Respuesta del Obispado de San Isidro Con un comunicado titulado “Aclaración de la situación del sacerdote Mario Koessler”, fechado el 29 de noviembre pasado, la Iglesia se refirió a las denuncias de abuso contra Koessler.