Argentina

Juicio a Nahir Galarza: la autopsia a Pastorizzo por dentro y el viaje de la bala asesina

Un ordenanza del tribunal de Gualeguaychú se prestó para la demostración. Benetti había sido citado al juicio contra Nahir Galarza ayer por la mañana por los fiscales Beherán y Rondoni Caffa, fue el responsable de practicar la autopsia al cuerpo de Fernando Pastorizzo horas después de que fuese encontrado muerto junto a una calle de tierra en Gualeguaychú el 29 de diciembre pasado. La bala, de naturaleza "transfixiante" según el forense, no tocó hueso en su trayectoria: cruzó piel, dijo el forense, tejido muscular, le destruyó el bronquio derecho, comprometiendo así un órgano vital. Pastorizzo, en chats a amigos, había hablado de una supuesta golpiza que le propinaron Galarza y sus amigas. El forense también habló de "una herida en mano derecha compatible con proyectil" presente en la víctima, cubierta por "un tatuaje falso de pólvora", una marca de hollín que se quita con un simple lavado: Benetti apuntó a un impacto "de cerca de 15 centímetros de distancia" entre arma y cuerpo. El perito balístico Lázaro Azcué, encargado de analizar el arma, habló de una distancia no mayor a 50 centímetros en el disparo del presunto remate que Pastorizzo recibido en el suelo. Un proyectil fue encontrado bajo el cuerpo de Pastorizzo, enterrado en la tierra a cinco centímetros de profundidad: era la bala de remate, la que ingresó por su pecho. La ruta del plomo que le costó la vida fue finalmente trazada por el comisario inspector Marcelo Omar Leonhardt, miembro de la Policía provincial, perito balístico, ex jefe de criminalística de la Departamental de Gualeguaychú, que produjo el informe de disparos que complementó a los estudios de planimetría. Otras dos peritos declararon entre el forense y el comisario inspector. Su defensa anunció que no regresará al tribunal luego de que amenazara con suicidarse ante la posibilidad de que se exhiba un video sexual entre ella y Pastorizzo.

Un ordenanza del tribunal de Gualeguaychú se prestó para la demostración.
Benetti había sido citado al juicio contra Nahir Galarza ayer por la mañana por los fiscales Beherán y Rondoni Caffa, fue el responsable de practicar la autopsia al cuerpo de Fernando Pastorizzo horas después de que fuese encontrado muerto junto a una calle de tierra en Gualeguaychú el 29 de diciembre pasado.
La bala, de naturaleza “transfixiante” según el forense, no tocó hueso en su trayectoria: cruzó piel, dijo el forense, tejido muscular, le destruyó el bronquio derecho, comprometiendo así un órgano vital.
Pastorizzo, en chats a amigos, había hablado de una supuesta golpiza que le propinaron Galarza y sus amigas.
El forense también habló de “una herida en mano derecha compatible con proyectil” presente en la víctima, cubierta por “un tatuaje falso de pólvora”, una marca de hollín que se quita con un simple lavado: Benetti apuntó a un impacto “de cerca de 15 centímetros de distancia” entre arma y cuerpo.
El perito balístico Lázaro Azcué, encargado de analizar el arma, habló de una distancia no mayor a 50 centímetros en el disparo del presunto remate que Pastorizzo recibido en el suelo.
Un proyectil fue encontrado bajo el cuerpo de Pastorizzo, enterrado en la tierra a cinco centímetros de profundidad: era la bala de remate, la que ingresó por su pecho.
La ruta del plomo que le costó la vida fue finalmente trazada por el comisario inspector Marcelo Omar Leonhardt, miembro de la Policía provincial, perito balístico, ex jefe de criminalística de la Departamental de Gualeguaychú, que produjo el informe de disparos que complementó a los estudios de planimetría.
Otras dos peritos declararon entre el forense y el comisario inspector.
Su defensa anunció que no regresará al tribunal luego de que amenazara con suicidarse ante la posibilidad de que se exhiba un video sexual entre ella y Pastorizzo.