Colombia

Las víctimas se quedaron sin curules en el Congreso

Hoy mismo serán radicadas dichas medidas. Cristian Garavito - El Espectador Reiterando que cree firmemente en el Acuerdo de Paz y que, por esa misma razón, acompañó con su voto afirmativo todas las iniciativas para implementarlo mientras duró el fast track, el presidente del Senado, Efraín Cepeda, confirmó que el proyecto que creaba 16 curules especiales de paz para las víctimas del conflicto armado había pasado a mejor vida. Lea: Efraín Cepeda, el conservador que hundió las curules para las víctimas en el Congreso “Mi claro compromiso con este proceso no me puede llevar a desconocer lo sucedido en la corporación, la cual terminó sin que se hubiesen formulado inmediatamente reparos que en su oportunidad procedían, menos aún, teniendo en cuenta que en esa misma fecha expiró el plazo de vigencia del procedimiento legislativo especial para la paz”, indicó. El lío alrededor de la conformación del quórum y de las mayorías, cuya batalla jurídica la planteó el Gobierno desde el mismo jueves, tampoco fue admitido por el presidente del Congreso. Para él, dichos conceptos deben aplicarse basados en los 102 senadores que tiene legalmente la plenaria, a pesar de que tres de ellos (Martín Morales, Musa Besaile y Bernardo Ñoño Elías, todos de la U) se encuentran tras las rejas con el agravante político de que sobre ellos pesa la figura de la silla vacía. “Se entiende por mayoría absoluta la decisión adoptada por la mayoría de los votos de los integrantes, que para este caso sería la mayoría de 102 senadores”, añadió Cepeda, tras explicar que la modificación de la Constitución debe ceñirse a una rigidez superior en ese punto, dado que no se está modificando cualquier ley ordinaria. “Ese racero no fue objeto de ningún tipo de cuestionamiento por parte del Gobierno ni de los miembros del Congreso”. Las víctimas de crímenes de Estado, con el respaldo de 25 organizaciones de sociales y de derechos humanos, ya presentaron una que va en contra del mismo presidente del Senado, para exigirle que envíe al jefe de Estado el proyecto y que éste, a su vez, proceda a promulgarlo. Por eso, en el documento que envíe el Gobierno a las autoridades judiciales solicitará ampliar el plazo de inscripción “para que las víctimas puedan participar del debate electoral de 2018”, como dijo el ministro Rivera. A este paso, pareciera cobrar mayor fuerza el rumor que en cada crisis alrededor del Acuerdo de Paz cobra vigencia y retumba entre quienes quieren defender lo pactado a como dé lugar: “Presidente, en nombre del Acuerdo del Teatro Colón y del compromiso del Estado con las víctimas, le solicito proveer esas 16 curules con la mesa de víctimas por vía de excepción”, le propuso el senador Barreras a Santos.

Hoy mismo serán radicadas dichas medidas.
Cristian Garavito – El Espectador Reiterando que cree firmemente en el Acuerdo de Paz y que, por esa misma razón, acompañó con su voto afirmativo todas las iniciativas para implementarlo mientras duró el fast track, el presidente del Senado, Efraín Cepeda, confirmó que el proyecto que creaba 16 curules especiales de paz para las víctimas del conflicto armado había pasado a mejor vida.
Lea: Efraín Cepeda, el conservador que hundió las curules para las víctimas en el Congreso “Mi claro compromiso con este proceso no me puede llevar a desconocer lo sucedido en la corporación, la cual terminó sin que se hubiesen formulado inmediatamente reparos que en su oportunidad procedían, menos aún, teniendo en cuenta que en esa misma fecha expiró el plazo de vigencia del procedimiento legislativo especial para la paz”, indicó.
El lío alrededor de la conformación del quórum y de las mayorías, cuya batalla jurídica la planteó el Gobierno desde el mismo jueves, tampoco fue admitido por el presidente del Congreso.
Para él, dichos conceptos deben aplicarse basados en los 102 senadores que tiene legalmente la plenaria, a pesar de que tres de ellos (Martín Morales, Musa Besaile y Bernardo Ñoño Elías, todos de la U) se encuentran tras las rejas con el agravante político de que sobre ellos pesa la figura de la silla vacía.
“Se entiende por mayoría absoluta la decisión adoptada por la mayoría de los votos de los integrantes, que para este caso sería la mayoría de 102 senadores”, añadió Cepeda, tras explicar que la modificación de la Constitución debe ceñirse a una rigidez superior en ese punto, dado que no se está modificando cualquier ley ordinaria.
“Ese racero no fue objeto de ningún tipo de cuestionamiento por parte del Gobierno ni de los miembros del Congreso”.
Las víctimas de crímenes de Estado, con el respaldo de 25 organizaciones de sociales y de derechos humanos, ya presentaron una que va en contra del mismo presidente del Senado, para exigirle que envíe al jefe de Estado el proyecto y que éste, a su vez, proceda a promulgarlo.
Por eso, en el documento que envíe el Gobierno a las autoridades judiciales solicitará ampliar el plazo de inscripción “para que las víctimas puedan participar del debate electoral de 2018”, como dijo el ministro Rivera.
A este paso, pareciera cobrar mayor fuerza el rumor que en cada crisis alrededor del Acuerdo de Paz cobra vigencia y retumba entre quienes quieren defender lo pactado a como dé lugar: “Presidente, en nombre del Acuerdo del Teatro Colón y del compromiso del Estado con las víctimas, le solicito proveer esas 16 curules con la mesa de víctimas por vía de excepción”, le propuso el senador Barreras a Santos.