Chile

Comité Político revuelto: Cecilia Pérez el eslabón más débil

La decisión de la DC de separar aguas de la oposición y alinearse con el Gobierno para aprobar la idea de legislar la Reforma Tributaria –que llevaba estancada ocho meses– definitivamente calmó los incendiados ánimos de crítica que han acechado las últimas semanas al comité político de Palacio, ese círculo de poder que fue la base de la campaña presidencial del 2017 y del primer año de gestión, integrado por los ministros del Interior, Andrés Chadwick, de la Segpres, Gonzalo Blumel, y la vocera, Cecilia Pérez. Lo que sucede es que el trabajo del núcleo político del Presidente Sebastián Piñera ha “pasado a segundo plano” con las constantes intervenciones y protagonismo del propio Mandatario en todos los temas claves de la agenda, lo que evidenció la debilidad política que estaba afectando a la triada ministerial. Ambas son parte de la estrategia presidencial para revertir la baja de las encuestas, para lo cual Piñera las ha dotado de mayor autonomía y poder, una fórmula que ya había aplicado al inicio de su mandato con el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, y con la ministra de la Mujer, Isabel Plá, con el despliegue del movimiento feminista el 2018. Pero de las dos, quien es el verdadero as bajo la manga del Mandatario es Cubillos, a quien en Palacio consideran un “salvavidas”, que goza, además, de la protección política a toda prueba de Chadwick. El problema de Cecilia Pérez, precisamente, es que en estos momentos –reconocieron en La Moneda– "no tiene un aliado como Chadwick en el gabinete”. Por eso, desde hace un rato ya, mínimo desde febrero, que las principales críticas a Pérez provienen de la UDI, desde donde han puesto el acento en cuestionar la dureza de su carácter, y ni siquiera mientras la ministra estuvo con licencia médica –tras una operación– las últimas semanas, el gremialismo dejó de fustigarla puertas adentro en Palacio. Esa lealtad a Piñera es la misma que RN tiene con su ministra. En el Congreso y en el Gobierno estos días han dicho que Chadwick fue clave para destrabar la Reforma Tributaria esta semana y que, “sin sus conexiones", el acuerdo con la DC no habría resultado. Es más, en el Gobierno recalcaron que fue clave la reunión de Blumel y Alvarado con el timonel DC, Fuad Chahin, al mediodía del martes, instancia en la que se amarró a fuego el acuerdo con la falange. Que, por lo mismo, esta ha sido una de sus mejores semanas.

La decisión de la DC de separar aguas de la oposición y alinearse con el Gobierno para aprobar la idea de legislar la Reforma Tributaria –que llevaba estancada ocho meses– definitivamente calmó los incendiados ánimos de crítica que han acechado las últimas semanas al comité político de Palacio, ese círculo de poder que fue la base de la campaña presidencial del 2017 y del primer año de gestión, integrado por los ministros del Interior, Andrés Chadwick, de la Segpres, Gonzalo Blumel, y la vocera, Cecilia Pérez.
Lo que sucede es que el trabajo del núcleo político del Presidente Sebastián Piñera ha “pasado a segundo plano” con las constantes intervenciones y protagonismo del propio Mandatario en todos los temas claves de la agenda, lo que evidenció la debilidad política que estaba afectando a la triada ministerial.
Ambas son parte de la estrategia presidencial para revertir la baja de las encuestas, para lo cual Piñera las ha dotado de mayor autonomía y poder, una fórmula que ya había aplicado al inicio de su mandato con el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, y con la ministra de la Mujer, Isabel Plá, con el despliegue del movimiento feminista el 2018.
Pero de las dos, quien es el verdadero as bajo la manga del Mandatario es Cubillos, a quien en Palacio consideran un “salvavidas”, que goza, además, de la protección política a toda prueba de Chadwick.
El problema de Cecilia Pérez, precisamente, es que en estos momentos –reconocieron en La Moneda– “no tiene un aliado como Chadwick en el gabinete”.
Por eso, desde hace un rato ya, mínimo desde febrero, que las principales críticas a Pérez provienen de la UDI, desde donde han puesto el acento en cuestionar la dureza de su carácter, y ni siquiera mientras la ministra estuvo con licencia médica –tras una operación– las últimas semanas, el gremialismo dejó de fustigarla puertas adentro en Palacio.
Esa lealtad a Piñera es la misma que RN tiene con su ministra.
En el Congreso y en el Gobierno estos días han dicho que Chadwick fue clave para destrabar la Reforma Tributaria esta semana y que, “sin sus conexiones”, el acuerdo con la DC no habría resultado.
Es más, en el Gobierno recalcaron que fue clave la reunión de Blumel y Alvarado con el timonel DC, Fuad Chahin, al mediodía del martes, instancia en la que se amarró a fuego el acuerdo con la falange.
Que, por lo mismo, esta ha sido una de sus mejores semanas.