Argentina

El dilema de hacer campaña donde más rechazo tiene Macri

Ante esa realidad, los candidatos de Cambiemos se enfrentan a la dura realidad de salir a hacer campaña en los lugares donde peor le va al Gobierno, distritos calientes porque son donde se siente con más crudeza el impacto de la crisis económica. Lógico, ahí están los mayores niveles de desencanto, los votantes que votaron a Cambiemos en el pasado y hoy están desilusionados. El viernes 5 de abril Macri recibirá con un asado en la Quinta de Olivos a los “sin tierra” (como se conoce a los candidatos de los distritos gobernados por la oposición) y no sorprendería que les vuelva a decir que se apoyen en la figura de Vidal. Es que en la mayoría de esos distritos, la gobernadora tiene como mínimo 10 puntos más de intención de voto. “Yo en los timbreos siempre digo: ‘Hola soy de Cambiemos, del equipo de Vidal y del presidente Macri”, cuenta unos de los dirigentes consultados por PERFIL. A sus electorados, según explican los referentes, lo ven dividido en tres: “los que les va mal pero no quieren ir para atrás, los que te dicen que te votaron pero están enojados porque no llegan a fin de mes, y los que apoyan a Cristina pase lo que pase”. Son los que tienen el peor escenario: no los ayuda la tracción presidencial de la boleta, ni el desgaste de su competencia local. Las obras, en muchos casos, no pueden defenderlas como propias. En Esteban Echeverría, por ejemplo, una encuesta detectó que el 70% creía que las obras eran responsabilidad del intendente. “Los mismos que te putean te reconocen ese trabajo”, analiza Van Tooren.

Ante esa realidad, los candidatos de Cambiemos se enfrentan a la dura realidad de salir a hacer campaña en los lugares donde peor le va al Gobierno, distritos calientes porque son donde se siente con más crudeza el impacto de la crisis económica.
Lógico, ahí están los mayores niveles de desencanto, los votantes que votaron a Cambiemos en el pasado y hoy están desilusionados.
El viernes 5 de abril Macri recibirá con un asado en la Quinta de Olivos a los “sin tierra” (como se conoce a los candidatos de los distritos gobernados por la oposición) y no sorprendería que les vuelva a decir que se apoyen en la figura de Vidal.
Es que en la mayoría de esos distritos, la gobernadora tiene como mínimo 10 puntos más de intención de voto.
“Yo en los timbreos siempre digo: ‘Hola soy de Cambiemos, del equipo de Vidal y del presidente Macri”, cuenta unos de los dirigentes consultados por PERFIL.
A sus electorados, según explican los referentes, lo ven dividido en tres: “los que les va mal pero no quieren ir para atrás, los que te dicen que te votaron pero están enojados porque no llegan a fin de mes, y los que apoyan a Cristina pase lo que pase”.
Son los que tienen el peor escenario: no los ayuda la tracción presidencial de la boleta, ni el desgaste de su competencia local.
Las obras, en muchos casos, no pueden defenderlas como propias.
En Esteban Echeverría, por ejemplo, una encuesta detectó que el 70% creía que las obras eran responsabilidad del intendente.
“Los mismos que te putean te reconocen ese trabajo”, analiza Van Tooren.