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Para el Fondo Monetario, “la mayor inflación no va a interrumpir la recuperación económica”

Esa implementación de las medidas de estabilización, afirman, "es la mayor contribución que se puede hacer para la reactivación económica". – Roberto Cardarelli: Está claro que no es un buen indicador, pero la razón por la cual aumentó tiene que ver un poquito con factores domésticos, en particular la inflación fue más alta de lo que todos esperábamos y hay preocupación sobre el impacto de esa inflación sobre la recuperación económica. Yo creo que es demasiado temprano para decir que la inflación puede impactar sobre la recuperación de la actividad económica, pero se empiezan a escuchar preocupaciones en ese sentido. – Alejandro Werner: Estamos viendo el inicio del año con noticias contradictorias en el ámbito inflacionario y obviamente un índice inflacionario peor del que habíamos anticipado. – AW: Si, creo que si hubiésemos hecho una encuesta aquí entre la gente que trabajó en esto y entre analistas financieros sobre dónde se ubicaría el tipo de cambio en la banda desde que arrancó el uso de las zonas de intervención y no intervención hasta ahora, creo que el comportamiento que hemos visto ha mostrado un tipo de cambio más fuerte del que hubiésemos anticipado, con una volatilidad que no ha sido mayor a la que se hubiese anticipado pero que sí se concentró en cierto período. -¿Alcanza con la política monetaria para bajar la inflación o es hora de analizar otro tipo de medidas, como política de ingresos, control de precios y demás, de las que ya se habla en la Argentina? – RC: Siempre se tiene que tener en cuenta que la política monetaria es una condición necesaria, pero en el corto plazo podría no ser suficiente para asegurar un declive de la inflación muy rápido. La mayor contribución que se puede hacer para la reactivación económica es la estabilidad de las políticas macroeconómicas y el cumplimiento de las metas que las autoridades han fijado. Yo creo que lo van a hacer. Nosotros confiamos en que este programa fue diseñado para resolver, para ayudar a la Argentina a transitar de una estrategia de gradualismo en la corrección de los desequilibrios macroeconómicos –que dado el cambio en las condiciones internacionales sufrió problemas importantes para su implementación– a una estrategia más rápida pero que de todas maneras necesitaba financiamiento importante en el contexto de un programa stand by en donde se llegará, para el final del programa, a niveles de superávit primario que deberían poner al país en una situación en que pueda acceder a los mercados internacionales de capitales.
Alejandro Werner y Roberto Cardarelli, funcionarios del FMI
Alejandro Werner y Roberto Cardarelli, funcionarios del FMI

El mexicano Alejandro Werner y el italiano Roberto Cardarelli son muy probablemente los funcionarios del Fondo Monetario Internacional que más de cerca miran los números de la economía argentina. No ignoran que la política dirime en pocos meses una partida a todo o nada y que ese puede ser uno de los elementos detrás de la inquietud que refleja el riesgo país, que tocó niveles récord en los últimos días. Pero, por ahora al menos, están más atentos a la implementación del programa acordado con el FMI que a los cálculos electorales. Esa implementación de las medidas de estabilización, afirman, “es la mayor contribución que se puede hacer para la reactivación económica”.

Además, defienden a rajatabla la actual política monetaria y el mecanismo que estableció una zona de no intervención cambiaria del Banco Central, “que ha funcionado bien”, sostienen. No ven necesario ningún cambio en ese esquema, que fue pensado considerando una amplia variedad de escenarios económicos. Pero advierten que nada está escrito en piedra: “Descartar modificaciones en escenarios económicos que hoy no estamos contemplando pero que pueden materializarse sería irresponsable”, señaló Werner, jefe del departamento para el Hemisferio Occidental del FMI.

Werner es Director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo y Cardarelli es jefe de la misión argentina.

Durante una entrevista con Infobae y otros dos medios argentinos en la oficina de Werner en la sede del Fondo los funcionarios admitieron que los datos de inflación los sorprendieron. El desánimo quedó reflejado en el último staff report elaborado por el equipo de Cardarelli, jefe de la misión para la Argentina. Pero no creen que el salto inflacionario del primer trimestre impacte negativamente en una reactivación económica que, para el FMI, “ya empezó”.

Christine Lagarde en la conferencia de prensa de ayer (REUTERS/James Lawler Duggan)
Christine Lagarde en la conferencia de prensa de ayer (REUTERS/James Lawler Duggan)

– ¿Les preocupa el riesgo país, que en estos días llegó a un récord? ¿Qué se puede hacer para bajarlo?

Roberto Cardarelli: Está claro que no es un buen indicador, pero la razón por la cual aumentó tiene que ver un poquito con factores domésticos, en particular la inflación fue más alta de lo que todos esperábamos y hay preocupación sobre el impacto de esa inflación sobre la recuperación económica. Yo creo que es demasiado temprano para decir que la inflación puede impactar sobre la recuperación de la actividad económica, pero se empiezan a escuchar preocupaciones en ese sentido. Las condiciones financieras mundiales externas siguen siendo relativamente favorables para la Argentina, pero menos de lo que eran en enero. La Argentina tiene una sensibilidad un poquito mayor que otros países a las condiciones externas por las vulnerabilidades domésticas. Todos preferiríamos indicadores de riesgo menores, pero creo que es demasiado temprano para decir que esto es el comienzo de preocupaciones electorales.

Alejandro Werner: Estamos viendo el inicio del año con noticias contradictorias en el ámbito inflacionario y obviamente un índice inflacionario peor del que habíamos anticipado. En la parte real hemos visto noticias un poco más favorables, y todo esto generó un repricing que se dio en los mercados y también en el tipo de cambio, reflejando esa inflación mayor a la esperada. Pero por otro lado hemos visto cierta normalización en el comportamiento de estos mercados a nuevos niveles y, por el lado de la aplicación de las políticas macroeconómicas, tanto fiscales como monetarias, hemos visto noticias buenas, el cumplimiento de los objetivos que se había planteado el Gobierno. Estamos viendo señales contradictorias, lo cual es común en un entorno económico tan complejo y que además se ve influido por el entorno político y electoral en Argentina.

La Argentina tiene una sensibilidad un poquito mayor que otros países a las condiciones externas por las vulnerabilidades domésticas. Todos preferiríamos indicadores de riesgo menores, pero creo que es demasiado temprano para decir que esto es el comienzo de preocupaciones electorales (Cardarelli)

– ¿Considera que está funcionando la zona de no intervención cambiaria de acuerdo con las expectativas?

– RC: Yo creo que sí, reaccionó como estábamos esperando. La inflación fue la novedad, fue mayor de lo esperado. Esto probablemente causó mayor volatilidad en el cambio, pero la política monetaria reaccionó en consecuencia: la tasa de interés aumentó como era previsible, como efecto de la mayor depreciación del peso. El peso se estabilizó más o menos en medio de la banda.

– AW: Si, creo que si hubiésemos hecho una encuesta aquí entre la gente que trabajó en esto y entre analistas financieros sobre dónde se ubicaría el tipo de cambio en la banda desde que arrancó el uso de las zonas de intervención y no intervención hasta ahora, creo que el comportamiento que hemos visto ha mostrado un tipo de cambio más fuerte del que hubiésemos anticipado, con una volatilidad que no ha sido mayor a la que se hubiese anticipado pero que sí se concentró en cierto período. Y…