Argentina

Para la Armada, los tripulantes del ARA San Juan murieron por una explosión

Lo que a primera vista constituyó una sesión ordinaria de la Comisión Bicameral que investiga el hundimiento del submarino ARA San Juan, cobró inusitado interés parlamentario y mediático por la crudeza y claridad con la que el director general de Material de la Armada Argentina, David Burden, explicó cuáles fueron las conclusiones a las que arribaron en forma conjunta con los representantes de la empresa alemana Thyssen, fabricante de la malograda unidad naval. "Claramente, si suponemos que entró agua al tanque de baterías y que el mismo tenía sus 24 metros cuadrados de superficie libre inundados con hidrógeno y se produjo una explosión, la misma equivaldría a 10 toneladas de TNT", introdujo. Y analizó: "Si además consideramos que toda esa energía es contenida por la estructura resistente del casco, los efectos se multiplican, lo que indica que la explosión bastó para terminar con la vida de los 44 tripulantes y a partir de allí el submarino sin control se proyectó al fondo del mar". De acuerdo a su relato, la embarcación colapsó por la presión hidrostática a los 700 metros de profundidad, fenómeno que fue detectado por los sensores que monitorean las explosiones submarinas. De hecho, más de uno de los miembros de la comisión interrogó al declarante acerca de cómo era posible que a pocos días de la tragedia, sin precisiones oficiales sobre el incidente, la Dirección de Material de la Armada tuviera tantos detalles sobre el hecho. Un grupo de peritos navales intenta dilucidar si las planillas que presentó el propio Fernández en el viaje anterior al de la tragedia y que presentan valores de concentración del peligroso gas en proporciones del 4% o más, están correctamente expresados, o si por el contrario responden al nuevo sistema de medición de hidrógeno con el que contaba el San Juan, y que en lugar de medir porcentaje de gas en la atmósfera miden probabilidad de explosión. "En un caso estaríamos en presencia de una bomba de tiempo, en el otro estaríamos ante una bonísima condición de riesgo", expresó a Infobae uno de los peritos navales que estudian la cuestión. Si bien estaba previsto que para mediados de junio la bicameral se expidiera en torno a las eventuales responsabilidades en la tragedia, en la reunión de ayer los legisladores acordaron solicitar a las presidencias de ambas cámaras una prórroga de 30 días para poder terminar con las testimoniales y elaborar el informe. "La cadena de mandos de Defensa está llena de oficiales militares con responsabilidad profesional, que son quienes deben alertar al poder político sobre eventuales anomalías. Mientras tanto parecen haberse superado los roces entre la comisión y el juzgado federal de Caleta Olivia.

Lo que a primera vista constituyó una sesión ordinaria de la Comisión Bicameral que investiga el hundimiento del submarino ARA San Juan, cobró inusitado interés parlamentario y mediático por la crudeza y claridad con la que el director general de Material de la Armada Argentina, David Burden, explicó cuáles fueron las conclusiones a las que arribaron en forma conjunta con los representantes de la empresa alemana Thyssen, fabricante de la malograda unidad naval. “Claramente, si suponemos que entró agua al tanque de baterías y que el mismo tenía sus 24 metros cuadrados de superficie libre inundados con hidrógeno y se produjo una explosión, la misma equivaldría a 10 toneladas de TNT”, introdujo.
Y analizó: “Si además consideramos que toda esa energía es contenida por la estructura resistente del casco, los efectos se multiplican, lo que indica que la explosión bastó para terminar con la vida de los 44 tripulantes y a partir de allí el submarino sin control se proyectó al fondo del mar”.
De acuerdo a su relato, la embarcación colapsó por la presión hidrostática a los 700 metros de profundidad, fenómeno que fue detectado por los sensores que monitorean las explosiones submarinas.
De hecho, más de uno de los miembros de la comisión interrogó al declarante acerca de cómo era posible que a pocos días de la tragedia, sin precisiones oficiales sobre el incidente, la Dirección de Material de la Armada tuviera tantos detalles sobre el hecho.
Un grupo de peritos navales intenta dilucidar si las planillas que presentó el propio Fernández en el viaje anterior al de la tragedia y que presentan valores de concentración del peligroso gas en proporciones del 4% o más, están correctamente expresados, o si por el contrario responden al nuevo sistema de medición de hidrógeno con el que contaba el San Juan, y que en lugar de medir porcentaje de gas en la atmósfera miden probabilidad de explosión. “En un caso estaríamos en presencia de una bomba de tiempo, en el otro estaríamos ante una bonísima condición de riesgo”, expresó a Infobae uno de los peritos navales que estudian la cuestión.
Si bien estaba previsto que para mediados de junio la bicameral se expidiera en torno a las eventuales responsabilidades en la tragedia, en la reunión de ayer los legisladores acordaron solicitar a las presidencias de ambas cámaras una prórroga de 30 días para poder terminar con las testimoniales y elaborar el informe. “La cadena de mandos de Defensa está llena de oficiales militares con responsabilidad profesional, que son quienes deben alertar al poder político sobre eventuales anomalías.
Mientras tanto parecen haberse superado los roces entre la comisión y el juzgado federal de Caleta Olivia.